La aventura de la autopublicación, con Robert Weaver.

English version of this article available down below.

No es ningún secreto que ambas administradoras de este blog tenemos nuestras pretensiones escritoriles. Y aunque solemos estar demasiado ocupadas dándonos de cabezazos contra las paredes cada vez que nuestros relatos cobran conciencia propia y se complican in extremis, alguna que otra vez hemos fantaseado con ver nuestros escritos publicados.

También sabemos que algunos de nuestros lectores se encuentran en una situación similar y están cada vez más cerca de conseguirlo. Sin embargo, llegado el momento, el proceso no es fácil, y bucear entre las opciones existentes para conseguir publicar tu obra puede ser descorazonador. Por suerte vivimos en una época en la que las posibilidades son casi infinitas, de modo que si sabes dónde buscar, publicar tu propio manuscrito puede ser una realidad al alcance de tu mano. 

Con esta idea en mente, nos gustaría hacer de este el primero de una serie de artículos dedicados a la autopublicación. Aunque en un futuro nos gustaría enfocar este tema desde la experiencia de autores de nuestro país, abrimos sección con una perspectiva más internacional, y para ello contamos hoy con la colaboración de Robert Weaver, un escritor autopublicado que ha accedido a compartir con nosotras su experiencia en este mundillo. 

Aunque es originario de Oceanía, Weaver actualmente reside en España, y es —por increíble que parezca— pariente lejano de Robert Louis Stevenson. Escribe en inglés, su lengua materna, y hasta la fecha ha autopublicado dos novelas, The Black Vulture y Ride Upon Midnight. Además, ha escrito varias historias breves y microrrelatos que pueden leerse en su página web. Su tercera novela, Harvest, verá la luz el 15 de junio.

Hola, Robert. ¿Por qué no empiezas contándonos un poco sobre ti? ¿Cómo te dio por escribir y publicar tus propios escritos? 

RW: Llevo escribiendo desde niño, aunque no fue hasta los 19 que empecé a tomármelo más en serio, así que podría decirse que llevo unos trece años escribiendo de verdad. Siempre me ha interesado más el lado artístico de la ficción, y no tanto el mundo editorial. He enviado trabajos a editoriales grandes y pequeñas, y aborrezco ese proceso; siento que, después de producir algo, debo esperar demasiado tiempo para recibir la aprobación de terceros y sacarlo a la luz, y el arte creado para ser disfrutado no debería guardarse bajo llave. En 2015 probé con los servicios editoriales de Amazon, Createspace (ahora KDP), y no obtuve malos resultados. Acabé publicando tres libros con Amazon antes de borrar toda mi presencia de internet. Desde 2020, he buscado centrarme en autopublicar «como es debido» y para ello creé una nueva página web más adecuada. En resumen, escogí autopublicar para poder enfocar mi trabajo de la manera que yo considero adecuada. La verdad es que la autopublicación siempre me ha llamado la atención, aunque el término arrastre mucha estigmatización. A las pequeñas desarrolladoras de videojuegos se las conoce como «indie», igual que ocurre con los músicos. Autopublicar acarrea cierta connotación negativa, supongo que porque el medio requiere que el público lea activamente (es decir, trabaje) para poder apreciarlo. En cualquier caso, algunos nombres importantes fueron autopublicados. William Blake autopublicó e incluso ilustró sus propios trabajos. Y no solo sucede en el mundo de la escritura. La banda de heavy metal Pantera también autopublicó sus primeros tres álbumes, y mira hasta dónde han llegado. La cuestión es que la autopublicación no es algo nuevo y no se limita a los libros. A veces uno simplemente quiere crear contenido y publicarlo sin intermediarios. 

Háblanos de tus primeros pasos. Una vez supiste que querías publicar ¿cómo lo convertiste en una realidad?

RW: Uní fuerzas con un amigo de la universidad que también es escritor. Fue él quien me habló de un servicio online llamado Draft2Digital, que realmente ha sido de una ayuda increíble a la hora de unificar las diferentes plataformas de publicación. En pocas palabras, con Draft2Digital puedes editar tu trabajo y su software automático convierte tu manuscrito a distintos formatos —mobi, epub, hasta una versión PDF para impresión—. Pasé varios años aprendiendo cómo dar formato a libros impresos de distintos tamaños, y D2D básicamente lo hace por ti en cuestión de segundos. Por si fuera poco, publican tu manuscrito en los principales puntos de venta, desde Barnes & Noble a Apple’s iBook e incluso Amazon Kindle, teniendo tú pleno control del precio y las actualizaciones del manuscrito desde una única plataforma. También te proporcionan un UBL (del inglés Universal Book Link, Enlace de Libro Universal) que puedes compartir y contiene los links a todos los puntos de venta en los que se vende tu libro. Son los links que utilizo en mi página web. Lo mejor de todo es que es gratis; tienes que pagarles por cada libro que vendas, pero al menos no te dejas la cartera usando sus servicios. Después de 2016, sabía que no quería un contrato exclusivo con Amazon, así que, básicamente, D2D fue lo que me devolvió al mundillo de la autopublicación.

¿Fue difícil? Háblanos un poco del proceso y de los obstáculos que encontraste.

RW: Sí, autopublicar es difícil. Puede que no el proceso en sí, pero hacerlo de manera que no quede cutre no es fácil. Necesitas cubiertas que parezcan «profesionales», necesitas correcciones, y algún tipo de marketing. Es un proceso infinito y agotador, y no lo recomiendo (risas). Pero si quieres tener el control de tu obra y disfrutas la parte de gestión, entonces sí, puede ser inmensamente gratificante. Creo que el principal obstáculo está en conseguir destacar entre tantísimos otros libros, porque las herramientas de autopublicación se encuentran en máximos históricos; la impresión bajo demanda permite que cualquiera, en cualquier lugar, pueda conseguir libros físicos sin coste adicional alguno. Pero sí, tienes que mantenerte a flote en altamar y convencer a la gente de que tu trabajo merece ser leído. Aunque, dicho así, creo que eso también se aplica a la publicación tradicional, porque conozco gente que firmó un contrato de publicación pensando que con eso ya iba a tener una carrera, pero no consiguieron vender un solo libro. Y en casos así, si tienes suerte, puede que consigas un anticipo, pero no verás ni un céntimo hasta que la editorial recupere las pérdidas, lo que podría no ocurrir nunca.

¿Qué consejo le darías a alguien que quisiera intentar publicar su trabajo como tú hiciste?

RW: Que tengan paciencia. Que lo traten como un empleo. Autopublicar no es una manera de saltarse los estándares profesionales de la industria, sino una manera de mantener la obra en tu poder y publicarla cuando tú quieras. Por desgracia, eso también tiene sus inconvenientes. Una editorial, por norma general, te proporciona dos cosas importantes: un sello de aprobación y distribución. Aunque en los días que corren, las editoriales (a excepción de las grandes de Nueva York), ya ni siquiera se encargan del marketing. Recae en el autor contar con una presencia online y dar un empujón a sus obras. También tienes que estar dispuesto a gastar dinero; las ilustraciones de cubierta, para empezar, no salen baratas (por lo menos, no en mi experiencia).

¿Y qué viene ahora?

RW: Mi nueva novela, Harvest. Yo mismo edité mi novela The Black Vulture. Un compañero de trabajo en cuyas capacidades confío, porque tiene un talento natural para las historias, editó Ride Upon Midnight. Pero para mi última novela, Harvest, acudí a un editor profesional porque, sinceramente, editar conlleva un trabajo enorme. Harvest es un thriller de misterio que transcurre en el norte de Inglaterra (justo al oeste de los páramos, en Lancashire), con un amplio elenco de personajes, desde un sargento local con una mujer que escribe sobre jardinería hasta una adivina y su hija. El germen del crimen empieza cuando hallan un cráneo humano en el bosque y, como en cualquier buena novela de misterio, el crimen saca a la luz los secretos del pueblo entero. Espero publicarla este verano.

Me lo he pasado bien creando mi perfil de autor e intentando poner mis libros a disposición del público, pero no me opongo a las editoriales. Si apareciera la editorial adecuada, lo consideraría. Al fin y al cabo, antepongo mis historias a mí mismo, así que si se presentara una oportunidad que las beneficiase, definitivamente lo consideraría.


Agradecemos a Robert que haya colaborado con nosotras para traeros este artículo, y le deseamos lo mejor en su carrera como escritor. A continuación os dejamos una lista de enlaces de interés donde podréis encontrar toda la información sobre el trabajo de este autor, así como información los servicios mencionados en la entrevista, y que, por cierto, no nos pagan por mencionarlos, pero esperamos que puedan resultar de utilidad a futuros escritores.


Si eres un/a escritor/a con interés o experiencia en la autopublicación
y quieres colaborar en esta sección, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.


Now, in English. (Y ahora, lo mismo, en inglés).

The adventure of self-publishing, with Robert Weaver.

It’s no secret that both administrators of this blog have our own writing ambitions. And, though we are often too busy knocking our heads against the walls every time our stories grow a conscience of their own and become too complicated, we have fantasized nonetheless with having our writings published.

We also know that some of our readers find themselves in a similar situation and they may achieve it soon. However, when the day comes, the process might not be easy, and diving through all the existing publishing options may be discouraging. Luckily, we live in a time with nearly endless possibilities; if you know where to look, publishing your own manuscript can become a reality well within your reach.

With that in mind, we would like to make this the first of various articles about self publishing. Although in the future we would like to approach this subject from the experience of self-published authors in Spain, we open this section with a broader, international perspective. For that purpose, today we count on the collaboration of Robert Weaver, a self-published author who has agreed to share with us his experience in the biz.

Native to Oceania, Weaver currently resides in Spain and, believe it or not, is distantly related to Robert Louis Stevenson. He writes in English, his mother tongue, and to this day he has published two novels: The Black Vulture and Ride Upon Midnight. In addition, he has written several short stories and flash-fiction available on his website. His third novel, Harvest, is coming out on June 15th.


Hello, Robert. Why don’t you start telling us a little bit about you? How is it you ended up writing and self-publishing your own work?

RW: I’ve been writing since I was a child. When I was 19 I started taking writing a lot more seriously, so I would say that I have been writing seriously for 13 years. I’ve always cared more for the artistic side of fiction and not so much the publishing world. I’ve submitted work to publishing houses big and small and I hate the process. I feel that after I’ve produced something I have to wait a long time for the approval process of others in order to get my work out there, and art designed for viewing shouldn’t be locked away. In 2015 I experimented with Amazon’s publishing services CreateSpace (now KDP) and had decent results. I ended up self-publishing three books with Amazon before I removed my presence entirely from the Internet. Since 2020 I’ve wanted to focus more on self-publishing ‘properly’, and launched a brand new website to go along with it. In short, I chose to self-publish so I can focus on my work as I see fit. You know, I was always attracted to self-publishing, even though it’s a term with a lot of stigma. Small game companies are called ‘indie companies’, as well as musicians. Self-publishing has a sort of negative connotation to it – I guess because the medium requires people to actively read (i.e, work) in order to appreciate it. Anyway, there are some big names who have self-published. William Blake actually self-published all his work and even illustrated it. Outside of writing, the heavy-metal band Pantera self-released their first three albums, and look at where they are now. The point is that self-releasing isn’t a new thing and certainly isn’t bound to books. Sometimes you just want to produce content and release it without the ‘middle-men’.


Tell us more about your first steps. Once you knew you wanted to be published, how did you make it a reality?

RW: I hooked up with a friend I studied with at university. He’s also a writer. Through him I learnt about an online service called Draft2Digital, which honestly has been amazing in terms of consolidating all the different publishing platforms into one place. Long story short, with Draft2Digital you can publish your work with them and their automatic software formats your manuscript into various formats – mobi, epub, and even a print-ready PDF version. I spent several years learning how to format for various physical book sizes, and D2D basically does it for you in seconds. What’s more, they publish your manuscript to all the major book sellers, from Barnes & Noble, to Apple’s iBook, to even Amazon Kindle, and you have master control of pricing and manuscript updates all from one “console”. They also give you a UBL (Universal Book Link) which you can share around. A UBL has all the links to the various book sellers where your books are sold. These are the links that I use on my website. The best thing is that it’s free, but you do have to pay them for each book you sell; but at least you’re not out of pocket by using their services. I knew that after 2016 I didn’t want an exclusive deal with Amazon, so basically D2D brought me back into the self-publishing world.

Was it difficult? Tell us a bit about the process, the obstacles you found, etc.

RW: Yeah, self-publishing is difficult. Maybe not the actual process, but doing it in a way that it doesn’t look cheap is difficult. You need covers that look ‘professional’, you need editing, you need some form of marketing. It’s endless and tiring and I don’t recommend it (laughs). But if you want control of your work and enjoy the managing side of it, then yeah, it can be immensely rewarding. I think the number one obstacle is standing out from so many other books, because the tools to self-publish are at an all time high. Print-on-demand allows anyone, anywhere to even have physical books with no cost. But yeah, you have to somehow push forward on the high seas and convince people that your work is worth reading. Although in saying that I think this is also true for traditional publishing. I know people who got book deals and they thought that they were set for a career, and didn’t sell a single book. And in a case like that, if you’re lucky you get an advance but then you won’t see a cent until the publishing house recuperates their losses first, which may be never.

What advice would you give to people who would like to try to get their work published the way you did?

RW: Patience. Treat it as a job. Self-publishing isn’t a way to bypass the professional standards of the industry. It’s a way to keep your work in your hands and release it when you want to release it. That has its pitfalls too unfortunately. A publishing house generally gives you two important things: a stamp of approval and distribution. But these days most publishing houses (aside from the big NYC ones) won’t even handle marketing anymore. That’s on the writer to have their own online presence and push their own work. Also you need to be prepared to spend money. Book covers for one aren’t cheap (at least for me).

And what comes next?  

RW: My new novel, Harvest. I edited my own novel, The Black Vulture. A co-worker of mine edited Ride Upon Midnight – and I trust his work. He’s an absolute natural when it comes to stories. But for my new book, Harvest, I decided to get a professional editor because honestly editing is a big job. So Harvest is a crime mystery set in northern England (just west of the moors, in Lancashire), featuring a cast of characters, from a local Sergeant and his garden writer wife, to a fortune teller and her daughter. The initial seed of the crime begins with the finding of a human skull in the woods, and as any good mystery would have it, this crime unravels secrets from everyone in the village. I expect a summer release for this novel.

At the moment I’ve enjoyed putting together my own author profile and trying to get my books out to people, but I’m not against publishing houses. If the right one came along then it’s something I would consider. At the end of the day, I put my stories before myself so if something came along that could benefit them then I’d definitely consider it.


We thank Robert for collaborating with us to bring this article to you and we wish him the best in his career. Below these lines you will find a list of links where you can find everything about Robert Weaver’s work, as well as the sites and services mentioned in the interview, which, by the way, do not pay us to mention them, but we hope they may be of some use for future writers.

Un comentario en “La aventura de la autopublicación, con Robert Weaver.

  1. Pingback: New interview with Robert Weaver – ROBERT WEAVER

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